domingo, 26 de abril de 2009

Alternativas ante el acoso bancario

Fobaproa” a deudores de la banca
Fernando Rangel de León


2009-04-26•Al Frente

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Por eso para los bancos los tarjetahabientes que con muchos sacrificios pagan el total de su sueldos son malos clientes.
En los últimos 14 años la banca se dedicó a enviar tarjetas de crédito a domicilio, como si fueran programas o volantes, a alrededor de 2 millones de mexicanos, sin que la mayoría de ellos las hayan solicitado o en casi todos los casos sin previo estudio de las posibilidades económicas de los tarjetahabiente, para saber si podían pagar las deudas por su uso; quienes por su extrema y desesperada situación material y urgente necesidad económica, se vieron orillados a aceptarlas y a usarlas para adquirir los satisfactores para la subsistencia de ellos y de sus familias; lo que les impidió medir las consecuencias de su endeudamiento, cada vez más en aumento; sin que la banca les fijara un tope y mucho menos les advirtiera los riesgos del no pago total de los adeudos mensuales.
El negocio de la banca con las tarjetas de crédito está en que los tarjetahabientes paguen solo el mínimo de sus estados de cuenta mensuales, que es de alrededor de 6% del total; y cuyo saldo les genera intereses superiores al 8% mensual, los que a su vez causan intereses, constituyendo así el anatocismo:
capitalización de intereses, lo que en el derecho romano era un delito; por eso para los bancos los tarjetahabientes que con muchos sacrificios pagan el total de su sueldos son malos clientes; pues con ellos no se enriquecen tanto; aunque de todos modos les cobran por el plástico de la tarjeta, por el estado de cuenta que envían a domicilio, la renovación anual de la tarjeta, las tarjetas adicionales, consulta del saldo, IVA sobre intereses, y otros cargos más de los 286 servicios que la banca les cobra a sus usuarios.
En esas condiciones la banca con la complacencia del gobierno, hizo que creciera la cartera vencida de 6 mil millones de pesos en 1995 a 30 mil millones, en la actualidad, en lo que se denomina el crédito al consumo; según expuso el economista Mario Alberto Di Constanzo Armenta, del equipo de trabajo del movimiento nacional que encabeza Andrés Manuel López Obrador, en su conferencia dictada antier viernes en la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Coahuila, en esta ciudad, organizada por el Movimiento Ciudadano Lagunero (MOCILA), ante numerosos asistentes.
Por eso, así como el gobierno dispuso del dinero del pueblo, para el discutido Fondo Bancario de Protección al Ahorro (FOBAPROA), para salvar a la banca, así también agregó Di Constanzo, debe volverlo a hacer pero ahora para salvar a alrededor de 2 millones de tarjetahabientes, que la banca –adrede añado yo-, dejó endeudarse al grado que muchos de ellos están en peligro de quedarse en la calle por compras de víveres que hicieron con sus tarjetas de crédito en los súper para comida; pues por estas deudas de consumo para alimentos, la banca les tiene embargados sus modestas casas de vivienda popular o interés social.
Di Constanzo, también analizó la responsabilidad del gobierno al dejar que la banca cobre más del 8% mensual de intereses a los tarjetahabientes, que según él, esto tipifica el delito de usura o agio, toda vez que los intereses pueden llegar hasta más de 100% al año.
Por lo que ante todo esto, agregó, los legisladores del Partido del Trabajo PT y Convergencia PC, del Frente Amplio Progresista (FAP), ya presentaron una iniciativa de ley en el Congreso de la Unión para que la cartera vencida de los tarjetahabientes, sea pagada por los deudores en un 50% por ciento, en 12 abonos mensuales congelados; ya que el otro cincuenta por ciento lo deben absolver la banca y el gobierno por la corresponsabilidad en el endeudamiento de los tarjetahabientes

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