La principal demanda de los obreros es el castigo a culpables de la muerte de un minero. Adicionalmente piden respeto a su sindicato
Foto: Oscar Baez
Alrededor de 300 mineros de diferentes secciones del país del Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros Metalúrgicos y Similares de la República Mexicana (Sntmmsrm) instalaron ayer en Plaza de Armas por tiempo indefinido un plantón para exigir a las autoridades estatales se haga justicia por la muerte de Juventino Flores, acaecida en Fresnillo el pasado 10 de junio en un enfrentamiento entre el gremio.
Después de dos días de estar recluidos en un hotel de Las Arsinas lograron negociar con las autoridades y custodiados por la policía estatal, federal y municipal entraron en varios autobuses cerca de las 10 de la mañana a la capital, en donde sin mayores contratiempos hasta ahora permanecerán hasta llegar a un acuerdo con las autoridades.
Es decir, que se castigue a los cuatro mineros que se dice son las culpables del homicidio de Flores, y que no obstante no se ha girado una orden de aprehensión en su contra.
Luis Sánchez Zuñiga, secretario de organización del Comité Ejecutivo Nacional del sindicato minero, dijo que no se retirarán hasta que les aseguren que se hará justicia por su compañero que falleció a manos de gente contraria al líder, Napoleón Gómez Urrutia.
Dijo que el pasado miércoles, cuando fueron detenidos en la carretera para impedirles el paso a la capital seguramente fue por orden del gobierno estatal, federal y municipal, y si bien no hubo agresiones físicas, consideraron que fue como un secuestro y sin duda se violaron sus derechos fundamentales.
Se quejaron de que no los dejaron transitar libremente por el país como lo marca la Constitución, razón por la que acudirán ante diferentes instancias.
El delegado del Sntmmsrm en el estado de México, Alberto Ortega, reconoció que la intención del gobierno federal era cuidar que no hubiera un choque de ellos con Carlos Pavón Campos, quien se dice un líder minero pero en este momento no tiene ninguna representación jurídica, que pese a tener seguidores no deja de ser alguien que se vendió ante los empresarios y traicionó al sindicato.
Aseguró que finalmente no fueron bien tratados y no se puede negar lo contrario, “el sindicato minero ha tratado de tener una buena relación con los gobiernos estatal y uno de los que se ha prestado para el diálogo es del de Zacatecas”.
Finalmente Ortega en otro tema dijo que mientras haya unidad entre todos los sindicatos el gobierno federal no logrará su cometido que es acabar con los entes sindicales; sin embargo –agregó– hasta ahora sólo ha logrado la desestabilización social.
Muestra de ello el ataque al Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) con quienes el gobierno actuó de una manera muy radical y les ha pegado a los trabajadores en lo económico.
sábado, 28 de noviembre de 2009
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