Postulándose como precandidato a la Presidencia de la República, tras concluir su mandato como Gobernador de Coahuila en 2005, a Enrique Martínez y Martínez no le importó exponerse a la burla nacional.
“Yo sí sé cómo hacer para que México crezca... ¡Por el futuro de México, vamos derecho!...” —
palabras más, palabras menos— repitió Martínez en publicidad televisiva tantas veces como le alcanzó a pagar con el presupuesto que un grupo de “amigos” tuvo a bien “donar” para su campaña.
La burla derivaba de que el ex gobernador priísta acababa de entregar la administración de un estado cuya economía le había impuesto retos ninguno de los cuales supo resolver con solvencia, y el peor de todos fue la pérdida de inversiones y la consecuente caída del empleo en su sexenio.
La remembranza viene al caso porque, aunque ahora las cosas están peor en la economía coahuilense, en la actual campaña publicitaria de los candidatos coahuilenses del PRI para ocupar cargos como diputados federales la consigna sigue siendo la misma: “nosotros sí sabemos gobernar”.
La “bandera” de los candidatos priístas es la imagen de un supuesto buen desempeño de la actual administración estatal de Humberto Moreira como gobernador de Coahuila.
Desempleo coahuilense
Sin embargo, los números no mienten. Ni en los peores momentos de la Administración Martínez la caída de la calidad de vida de los coahuilenses estuvo tan mal como lo está ahora.
Para muestra, según datos del IMSS, mientras que en el peor momento de Martínez el máximo de empleos formales perdidos acumuló 14 mil 723, en la actual administración de Moreira tal cifra ya es un 51% más alta —22 mil 260—, incluyendo el dato de mayo pasado que recién dio a conocer la institución y, aunque suene redundante, lo peor es que aún no puede decirse que lo peor de este sexenio ya ha pasado.
Eso no es todo. Estadísticas del INEGI revelan que, mientras en la iniciativa privada se han venido perdiendo empleos al por mayor, la nómina del Gobierno entró en la obesidad al pasar de 34 mil 567 en el primer trimestre de 2005 a 58 mil 920 empleados en el primer trimestre de 2009, lo que implica un incremento del 70.45%. Dato que el INEGI desglosa del sector terciario en el subrubro: “población ocupada en Coahuila por el Gobierno y organismos internacionales”, de su Encuesta nacional de Empleo Urbano.
Crimen e informalidad
Bajo ese contexto, y ante la dificultad para conseguir empleo formal, no sólo es cada vez mayor la cantidad de coahuilenses que busca refugio en las actividades informales, sino también la cantidad de quienes delinquen para obtener el sustento.
Según el INEGI, en comparación con la cantidad de trabajadores en actividades informales de la economía durante el primer trimestre de 2005, ahora son 21 mil 125 trabajadores más, totalizando 242 mil 637 los que buscan su sustento en la llamada economía subterránea.
Contrastar la cifra con el total de gente que tiene una ocupación revela que en Coahuila una de cada cinco personas que tienen trabajo, lo tienen vendiendo piratería, en puestos ambulantes, y en un sinnúmero de actividades informales, las cuales pueden incluso ser usadas como medio de fortalecimiento de actividades alternas del crimen organizado.
Si bien cabe aclarar que gran parte de la problemática está fuera del alcance de la capacidad de control del Gobierno del Estado, también cabe el señalamiento de que es en las épocas de crisis cuando se demuestran las capacidades y, hasta ahora, como en su momento hizo Martínez, la Administración Moreira “se lava las manos” culpando al Gobierno Federal.
Pero hay aspectos en los que la administración Moreira no supo, o no se interesó en fortalecer en lo tocante a la atracción de inversiones, una es procurar aquellas que diversificaran las actividades económicas, y la otra pelear por aquellas que tuvieran como destino final de sus productos un mercado diferente al estadounidense.
Y esas son sólo dos de las cosas que sí están capitalizando los gobiernos de otras entidades, mientras que en Coahuila, una entidad cuyo Gobernador es de profesión maestro, sigue sin hacerse la tarea.
Para discutir...
Aunque en la Secretaría de Fomento Económico de Coahuila hay “agentes” operando desde sexenios anteriores, por sus resultados, todo parece indicar que los funcionarios no han aprendido la lección, y ello trae consecuencias muy desfavorables para la población, sobre todo para la que está en edad de trabajar...
* 242 mil trabajadores coahuilenses tienen actualmente su fuente de ingreso en la informalidad debido a la falta de oportunidades formales.
* 20.1% es la proporción de trabajadores informales; es decir, que en Coahuila uno de cada cinco trabajadores se desempeña en actividades de la llamada ecnomía subterránea.
* 54,179 empleos se han perdido en Coahuila desde noviembre de 2008 hasta mayo (datos del IMSS).
* 14,723 empleos es lo máximo que se llegó a perder en la administración de Enrique Martínez (datos del IMSS).
* 5.56% es la proporción de trabajadores con empleo permanente que han perdido su puesto de trabajo en todo lo que va de la actual administración estatal.
* 3.54% ha crecido el ingreso salarial promedio por hora trabajada en Coahuila en los pasados cinco años, aunque se dice que el empleo que se venía generando mejoraría mucho la calidad de vida de los coahuilenses
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